Un santuario para la relajación
🍃 Por: Norma Anaya
Inspirado en la leyenda maya del chechén y el chaká, árboles nativos de la Península de Yucatán que representan la dualidad entre el bien y el mal, lo tóxico y lo sanador, nace este espacio único de ecoretiro para vivir experiencias auténticas y sostenibles.
Más que un lugar para alojarse, Chechén Chaká es un refugio entre la jungla donde los vacacionistas pueden desconectarse del ruido, reconectarte con la naturaleza y experimentar la esencia del Mundo Maya.
Con privilegiada ubicación (en la Ruta de los Cenotes y cerca de la estación Leona Vicario del Tren Maya), el espacio de 18,000 m2 e infraestructura con experiencias holísticas, brinda un equilibrio entre descanso y aventura, comodidad rústica y conexión con la naturaleza.
La leyenda maya
Kinich y Tizic, eran dos hermanos príncipes guerreros mayas de temperamentos opuestos: Kinich, el más joven, era bondadoso y representaba el bien, mientras que Tizic, el mayor, era el mal. Ambos se enamoraron de Nicté-Ha y pelearon a muerte por ella.
Los dioses les permitieron regresar a la tierra como árboles: Tizic como chechén, cuyo veneno causa dolor, y Kinich en chaká, cuya savia es el antídoto para las quemaduras del chechén.
Así se simboliza la coexistencia del bien y el mal y la importancia de mantener el equilibrio en la naturaleza: los dos árboles siempre se encuentran uno junto al otro.
El ecoretiro
Sus seis "casitas", con capacidad para 2 y hasta 6 personas, con un máximo total de entre 20 y 25 huéspedes, respaldan la experiencia: "No somos un hotel tradicional. Somos un santuario para quienes buscan algo más profundo: una conexión con lo esencial".
Así lo refieren Natalia Sánchez y Gustavo Azcorra, anfitriones del ecoretiro, quienes detallaron: "contamos con temazcal, crioterapia (tinas con hielo), masajes relajantes y terapéutico, yoga y una jaula de bateo, poco usual, pero sin duda un buen ejercicio para descargar el estrés".
"Tenemos dos albercas en las que se han hecho rituales, servicio de alimentos de acuerdo a las necesidades de cada grupo, área de hamacas y una zona dedicada al fuego para ceremonias de meditación. Trabajamos con diferentes terapeutas externos, que son quienes guían las experiencias", precisaron.
Con poco más de un año en operación, explicaron a Touristik-mx que en un inicio recibieron visita de huéspedes en el modelo hotelero tradicional, es decir, sin tomar los servicios holísticos.
"Pero, al paso de los meses el lugar tuvo más retiros grupales que, sin duda, han hecho de Chechén Chaká, un lugar de sanación". El mercado turístico está abierto a locales, nacionales y extranjeros, principalmente de Estados Unidos, Canadá y Europa.
Un santuario de paz
Cada detalle se diseñó para acercar a los visitantes a la naturaleza de manera responsable, ofreciendo una conexión auténtica con la selva y complementos para el disfrute.
"Así como los hermanos convertidos en árboles opuestos que crecen siempre juntos, creemos en el poder de equilibrar contrastes: lo rudo y lo suave, lo intenso y lo sutil, lo que duele y lo que sana. Somos ese espacio donde el alma puede transformarse. Un lugar que reconoce la sombra, pero elige ser luz", concluyeron.
(Fotos: cortesía Chechén Chaká)

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